¿Necesitás instalar un sistema de calefacción de agua en tu casa y no sabés cuál elegir?; aquí, las ventajas y desventajas de los distintos métodos. El mercado ofrece dos formas totalmente distintas: el termotanque, que almacena el agua y la mantiene a una temperatura constante, y el calefón, que calienta el agua en el momento, a través de una serpentina por donde circula.

El termotanque calienta el agua precisamente mediante un tanque. Como es de prever, el agua almacenada se va enfriando. El trabajo del aparato por mantener la temperatura del líquido genera un mayor gasto de energía. Cuando el consumo es importante, por ejemplo, en un baño de inmersión o cuando varias personas se duchan sucesivamente, debe esperarse unos veinte minutos, que es el tiempo promedio de recuperación del termotanque (varía según el tamaño del termo). Este sistema abastece varios grifos en simultáneo, funcionando con una mínima presión de agua, y no necesita ser instalado en un lugar accesible. Su vida útil ronda los cinco años, algo que puede variar según el mantenimiento que se le realice. El calefón funciona distinto. El agua circula por una serpentina que la va calentando. Sólo se enciende en el momento que se utiliza y no hay un volumen de líquido almacenado. Por lo tanto, no implica un tope en el consumo de agua y la utilización de gas se limita estrictamente al necesario. El mantenimiento es mínimo, generalmente más económico que el de un termotanque. Su vida útil es de unos diez años. Debe instalarse en un lugar cómodo y accesible para poder regular su temperatura de acuerdo a las necesidades del usuario. Además, el calefón requiere un nivel mínimo de presión de agua, algo que no sucede con el termotanque. Para abastecer varios grifos debemos tener condiciones de instalación adecuadas, como también de temperatura. En resumen, si la idea es bajar el consumo de gas lo ideal es optar por un calefón; lo mismo si buscamos un dispositivo de larga vida útil. Si no tenemos buena presión de agua la mejor alternativa es un termotanque, que nos brinda el confort de disponer de agua caliente en varios lugares simultáneamente. Entonces vemos no es que no hay un sistema superior al otro, sino que cada uno de ellos responde a diferentes necesidades. Al momento de optar por uno u otro, necesitaremos evaluarlos en función de las variables que acabamos de analizar. Fuente: Espacio living.