Este es uno de los pasos más difíciles de dar, sobre todo por la situación económica por la que atraviesa nuestro país, pero si estás en condiciones de dar este paso,  es bueno que sepas algunas cuestiones. Lo primero que tenés que hacer es asesorarte para ver cómo esa casa se ajusta a tu presupuesto. ¿Cómo saber hasta cuánto puedo comprar o invertir? ¿Qué hay que hacer para solicitar un préstamo hipotecario?
Historial de crédito
Un buen historial de crédito, con un bajo nivel de compromisos financieros sería lo ideal. Cualquiera que sea tu situación, si tenés un alto nivel de deuda deberás reducirlo. Es muy importante que comiences a pagar tus cuentas a tiempo y de manera completa. Si necesitás un año para reducir tus deudas, dejá de buscar casa y dale prioridad a la planificación de tu presupuesto para acelerar el saldo de aquellas deudas que están afectando tu capacidad de cualificar. También tenés que comenzar de inmediato un plan de ahorro.
Ingresos
Los ingresos y la estabilidad de ingresos son muy importantes para este proceso. ¿Has conservado el mismo empleo durante por lo menos dos años? A la hora de cualificar para un préstamo hipotecario, el tener un ingreso estable te ayudará a ser considerado de manera más favorable pues representás un riesgo menor para la institución financiera.
Cambiá tus hábitos
Mantené un control de tus finanzas e ingresos. Solicitá la ayuda de expertos en finanzas para preparar un buen programa de planificación financiera, ya que esto te ayudará a preparar un programa de ahorro. Te recomendamos que coloques ese plan en un lugar donde lo puedas ver cada día. Abrí una cuenta de ahorros para poder tener un buena reserva para la compra de tu propiedad y hasta comprar algunos enseres o gastos imprevistos que se te presenten. Recordá realizar depósitos regularmente, sin importar cuán pequeños sean. Mantené tu libreta de cheques con un balance positivo. Aprendé a simplificar tus gastos. Verificá de qué lujos podés prescindir para aumentar aún más tus ahorros. Recordá que tu presupuesto debe incluir las partidas que destinas para cada detalle, desde lo que pagas por servicios de televisión por cable, hasta tus gastos en teléfonos celulares, notebook, libros y música. Para bajar tu nivel de gastos imprevistos: abandoná el centro comercial y comenzá a comprar en almacenes de descuento o visitá las tiendas de consignación si necesitás ropa y mobiliario. Para artículos más básicos, buscá las ofertas: escogé las tiendas más económicas y aprendé a comparar precios. Si tenés varias tarjetas de crédito, consolidalas. Utilizá las tarjetas que tienen el interés más bajo. Así, te vas a sentir menos tentado a comprar y ahorrarás en tarifas y cargos anuales. Recordá que el proceso de precualificación te ayudará a saber dónde estás parado en términos de tus finanzas. Fuente: Oriental.